Con tripas vacías, no hay alegrías.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Contigo me entierren, que me entiendes.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A muertos y a idos, no hay amigos.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Canario triste, no come alpiste.
El burro al ratón le llamó orejón.
Hoy por ti, mañana por mí
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Lento pero seguro.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Idos y muertos, olvidados presto.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Antes de hablar, pensar.
Amor comprado, dale por vendido.
Ande o no ande, caballo grande.
Donde dije digo, digo Diego.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Amor nunca dice basta.
Para buena vida, orden y medida.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
De joven maromero y de viejo payaso.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Acometer hace vencer.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
De tales devociones, tales costurones.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Otoño entrante, barriga tirante.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Donde va el perrito, va el gatito.