Reza, pero no dejes de remar.
Al pan se arrima el perro.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Un suspiro es poco alivio.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Culo veo, culo quiero.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Ante la duda, la Charly.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Remo corto, barca pequeña.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Bebo poco, más quierolo bueno.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Haz lo que haces.
Cada palo que aguante su vela.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Amigos pobres, amigos olvidados
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
A consejo ido, consejo venido.
Cada día trae su propio afán.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El ojo del amo engorda al caballo.
Ron, ron; tras la capa te andan.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.