A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Las buenas labores honran a los labradores.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Volver a inventar la rueda.
El que busca, encuentra.
El hombre propone y Dios dispone.
Al son que le toquen bailan.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Casa de muchos, casa de sucios.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Volverse la albarda a la barriga.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Guardas bien y no sabes para quien.
Hija que casas, casa que abrasa.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
De la esperanza vive el cautivo.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Ver para creer.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Els lladres grans enforquen als petits.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
El frío conoce al encuero.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.