El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Quien tiene arte va por todas partes.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Cuatro ojos ven más que dos.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Puta me veas y tú que lo seas.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
La muerte no anda en zancos.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
El más cuerdo, más callado.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Mejor precavido, que arrepentido.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Difama, que algo queda.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
A los enemigos bárreles el camino.
La fe mueve montañas.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Vale más muerto que vivo.
Entre col y col, lechuga.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Lento pero seguro.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Agua en cesto se acaba presto.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
La alegría en el alma sana se cría.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Hierba mala nunca muere.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.