En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Me cortaron las piernas.
Hasta que el cuerpo aguante.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Bailar la trabajosa.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Entre pillos anda el juego.
Canas y armas vencen las batallas.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Con los descuidados, medran los abogados.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
El muerto y el ausente, no son gente.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Cual andamos, tal medramos.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Palabras sin obras, barato se venden.
La mierda cuando la puyan hiede.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Hablar con lengua de plata.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Hay más tiempo que vida.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Agrada y te agradarán.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Dádivas quebrantan peñas.
Aire de Levante, agua delante.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.