Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
A gran calva, gran pedrada.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Dinero de canto, se va rodando.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Es más fea que un coco macaco.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Desde chica, la ortiga pica.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Los de Morón como son, son.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Es más puta que una gallina.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Riña de amantes, agua referescante.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Juicios tengas, y los ganes.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Mujer casada, casa quiere.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
No ensucies donde comes.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Obra común obra de ningún.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
En guerra avisada no muere gente.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Peor es mascar lauchas
Ocio, ni para descansar.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Pagan justos por pecadores.