Comer y rascar todo es empezar.
Mujer pecosa, mujer candela.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Beneficios son cadenas de obligación.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Cada cosa nace para su semejante.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
De padres asientos, hijos taburetes.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Música y flores, galas de amores.
Cada pardal a su espigal.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Más perdido que perro en misa.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
No acose, que la están peinando.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Come santos, caga diablos.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Arrieros somos y en el camino andamos.
De lo que come el grillo, poquillo.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Dar patadas de burro.
Una abeja no hace colmena.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Más vale la sal, que el chivo.
Los sordos no oyen, pero componen.