Ni llueca eches que pollos saques.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El zorro viejo huele a trampa.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
O Cesar, o mierda.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Mano que te da de comer no has de morder.
Los patos marinos anuncian nieve.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Males comunicados, son aliviados.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El gandul es un cadáver con apetito.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Errar es humano.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Casarás y amansarás.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Variedad es causa de amenidad.
Tragando aunque sea saliva.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.