¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Ser amable es ser invencible.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
A lo que no puede ser paciencia.
Disfruta solo los placeres del momento.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Boca de verdades, cien enemistades.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
No hay don sin din.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Un pie calzado y otro descalzo
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Dando y tomando, no cabe engaño.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Haz lo que haces.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Quien tenga tiempo que no espere
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
A la vejez, dinero y mujer.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Marido rico y necio no tiene precio.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Caldera observada no hierve jamás.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
la ropa son alas.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Juego y paseo, solo para recreo.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Como la espada, así la vaina.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.