Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Quien más tiene, menos suelta.
Ama el sol, el que tiene sombra
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Paciencia y barajar.
Los ojos son el espejo del alma.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La letra mata, su sentido sana.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Para aprender, perder.
Me importa un comino.
El gozo en el pozo.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Buena vida si refrenas tu ira.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El mal para quien lo fuere a buscar.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Tal para cual.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A tal señor, tal honor.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.