Con chatos, poco o ningún trato.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Con el ingrato, no tengas trato.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Cortesías engendran cortesías.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Cuando te den, da.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Cuando tu ibas, yo venia.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Cuanto más amigos más cuentas.
Cuentas viejas líos y quejas.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Dar gusto da gusto.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Del buen vecino sale el buen amigo.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
De ninguno seas muy compañero.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Donde hay caridad, hay paz.