Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Hoy por mí, mañana por ti.
Donde hay confianza, da asco.
Mano que te da de comer no has de morder.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Mucho ayuda el que no estorba.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
En la unión está la fuerza.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Tal para cual.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El mundo critica, pero no mantiene.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El perro es el mejor amigo del hombre.
El que no agradece, no merece.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Hay confianzas que dan asco.
La sangre humana es toda del mismo color.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Años de higos, años de amigos.
Bailar con la más fea.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Del favor nace el ingrato.
Dos agujas no se pinchan.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.