La larga visita la alegría quita.
La lealtad se paga.
La mano que no puedes morder, bésala.
La manzana podrida pierde a su compañía.
La mejor fraternidad es la desgracia.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Llámame gorrión y échame trigo.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Males comunicados, son aliviados.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Mejor solo que mal acompañao.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
No con quien naces, sino con quien paces.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.