Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Mata, que Dios perdona.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
A cada necio agrada su porrada.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
La casa caída, el corral agrandado.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Por San Blas, una hora más.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Haz lo que haces.
La tierra será como sean los hombres.
Le dieron gato por liebre.
Del ocio nace el feo negocio.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
A cazuela chica, cucharadica.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Lo que está por pasar pasará.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
El comedido sale jodido.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.