Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Quien se quemare, que sople.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Aire gallego, escoba del cielo.
Buey hermoso, no es para trabajo.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Me cayó como patada en la guata.
En buena casa, mal inquilino.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
A cada cosa le llega su tiempo.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Al freír será el reír.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El que apura su vida, apura su muerte.
Interés, cuánto vales.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Quien no ama no vive
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El burro adelante y la carga atrás.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Amor nuevo, olvida el primero.
La tercera es la vencida"
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.