Mudarse por mejorarse.
Mala olla y buen testamento.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
La ocasión llega, llama y no espera.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Con afán ganarás pan.
La vida es así, y el día es hoy.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
A gato viejo, rata tierna.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
No oigo, soy de palo.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Por San Andrés, corderillos tres.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Necios y gatos son desconfiados.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Hay que hacer de tripas corazones.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Los extremos se tocan.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
A causa perdida, mucha palabrería.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Cada uno dice quién es.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.