Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Muchos pocos hacen un mucho.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
A chica boca, chica sopa.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Ruego de Rey, mandato es.
Septiembre benigno, octubre florido.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Más honor que honores.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
A barbas honradas, honras colmadas.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Me doblo pero no me quiebro.
De un peligro, con otro me libro.
Lo que haces, encuentras.
Robles y pinos, todos son primos.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
De todos modos, Juan te llamas.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Al amo comerle y no verle.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Armas y dineros quieren buen dueño.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Son más los días que las alegrías.
Quien ama a Beltrán ama a su can.