Cartas cantan.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
A casa nueva, puerta vieja.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Gracias que hacen pero no la ven.
Joya es la fama para bien guardarla.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Que no me busquen porque me encuentran.
Dios aflige a los que bien quiere.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
De lo perdido, lo que aparezca.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Al buen vino, buen tocino.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Favorecer, es por norma perder.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Vive y deja vivir.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Quien desprecia, comprar quiere.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Entre más apuro menos prisa.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
De esa manera, mi abuela.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.