A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Más vale tarde que nunca.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Hijo casado, vecino airado.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El buen vecino, arregla el camino.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
De todas maneras, aguaderas.
Viejos los cerros y reverdecen
Pies, ¿para qué os quiero?.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Cada quien, con su cada cual.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Consejo tardío, consejo baldío.
Necesitado te veas.
Amor viejo, pena pero no muere.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A amo ruin, mozo malsín.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Aguas de Abril, vengan mil.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Niños y viejos, todos son parejos.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Buscarle la quinta pata al gato.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.