Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
El dinero diario, es necesario.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Contra gustos, no hay disgustos.
A chico pié, gran zapato.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Oír como quien oye llover.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Escucha el silencio... que habla.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Las mujeres quieren ser rogadas.
No hagas bien sin mirar a quien.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El que va para viejo va para pendejo.
La alegría da miedo
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Los negocios no tienen ocio.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
El ignorante al ciego es semejante.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Más aburrido que mico recién cogido.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Quien se excusa se acusa.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
A quien has de acallar, has de halagar.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
De uvas a peras.