Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Leerle a uno la cartilla.
Los últimos serán los primeros.
En el amor solo el principio es divertido
A la luna, el lobo al asno espulga.
Guagua que llora mama.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Vida sin amor, años sin verano
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Jamás olvidó el que bien amó.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Lo pasado, pisado.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Lo barato, sale caro.
Año lluvioso, échate de codo.
Dios es la medida de todas las cosas.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Ignorante y burro, todo es uno.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Julio, lo verde y lo maduro.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Esta de mírame y no me toques.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A quien le dan pan que no coma.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Primero, pensar y después, hablar.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Cuando masques, no chasques.