Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
El papel puede con todo.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El corazón que ama es siempre joven.
No hay pero que valga.
Jugar la última carta.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Tentar la huevera a las gallinas
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
La obra alaba el maestro.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
A buen juez, mejor pastor.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Caballo andador tropezador.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Buey muerto, vaca es.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Pan a hartura y vino a mesura.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Quien hijo cría, oro cría.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Empezar con buen pie.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El solo querer es medio poder.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El enano ve gigantes por todas partes.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Lo tragado es lo seguro.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Ir de trapillo.
Los medicos también se mueren.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.