El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Fraile convidado echa el paso largo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Ocasión llegada presto agárrala.
A chico mal, gran trapo.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
A otro perro con ese hueso.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
A chico caudal, mala ganancia.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
A buenas horas, mangas verdes
A palabras necias, bofetones.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Lobos de la misma camada.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Conozco al viajero, por las maletas.
O faja o caja.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
El que guarda, halla.
Trato es trato.
El haragán es el hermano del mendigo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Real ahorrado, real ganado.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Mucho ayuda el que no estorba.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.