Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Agosto, frío el rostro.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
De tal jarro, tal tepalcate.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Bien urde quien bien trama.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Dar caramelo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Amistad que murió, nunca renació.
Agrada y te agradarán.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Gran mal padece quien amores atiende.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Mejor solo que mal acompañao.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
A cántaro roto, otro al puesto.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El cobarde vive, el valiente muere.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Al potro y al niño, con cariño.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Bandera vieja, honra capitán.