Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El amor refresca como el rocío
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
El que nace postrero, llora primero.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Quien siempre adula se quema las mangas
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Según serás, así merecerás.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Mal acaba quien mal anda.
La vida es un juego.
A quien mal canta, bien le suena.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Nunca con menores, entables amores.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
La burla, para quien le gusta.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.