El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Qué es una raya más para el tigre.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Arca abierta al ladrón espera.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Cantando se van las penas.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
La más cauta es tenida por más casta.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
La verdad sale en boca de los niños.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La casa quemada, acudir con el agua.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Se queja más que la llorona.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Para prosperar, madrugar.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
A donde te duele, ahí te daré.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
A cada santo le llega su día.
Para aprender, lo principal es querer.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Del joven voy, del viejo vengo.
La piedra regalada por un amigo es una manzana