Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
Año de nieves, año de bienes.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Agua caliente, salud para el vientre.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Cantad al asno y soltará viento.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
La muerte todas las medidas vierte.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
La vecindad es fuente de amistad.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Conquista el amor solo aquel que huye
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
A buena suela, mala pieza.
Idos y muertos, olvidados presto.
Por unas saludes, no te desnudes.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
La vida del puerco, corta y gorda.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
La flor del romero, de la abeja es curandero.