Más vale bueno que mucho.
Bien vivió quien bien se escondió.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
A buena hora pidió el rey gachas.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quien mucho desea, mucho teme.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Volverse humo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
La razón es de quien la tiene.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Todo salto tiene riesgo.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
A buena confesión, mala penitencia.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Siempre es pobre el codicioso.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Por la panza empieza la danza.
El que a feo ama, bonito lo ve.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Acometer hace vencer.
Razones sacan razones.
Un clavo saca a otro clavo.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Nada complicado da buen resultado.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.