Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Enero mes torrendero.
Se te cayó e cassette
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Menos idea que Geral pasando música.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
No seas mono, porque te bailan.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
No hay mal que por bien no venga.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Toda desgracia es una lección.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
De chica candela, grande hoguera.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Irse con la música a otra parte.
Serio como perro en bote.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que no ama, no se desilusiona.
Al agradecido, más de lo pedido.
Un buen día vale por un mal mes
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Freír todo el arenque para comer las huevas
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Qué bien canta María después de la comida.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
A fullero viejo, flores nuevas.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El dolor del viudo es corto pero agudo
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.