Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El amor enseña a los asnos a bailar
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El casado por amor vive vida con dolor.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
La verdad siempre sale a flote.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Caridad con trompeta, no me peta.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El borracho, de nada tiene empacho.
Gran calma, señal de agua.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Descansa el corazón, contando su pasión.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Mal de muchos, epidemia.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
A gran culpa, suave comprensión.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Más vale bien amigada que mal casada.
La fortuna es madrina de los necios.
La mejor lotería, es una buena economía.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
A burra vieja, albarda nueva.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
La vida es la novia de la muerte.
El ojo quiere su parte
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.