La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Lo bien hecho bien parece.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
¡Se nos creció el enano!
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Lo prometido es deuda.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Jugar y perder bien puede suceder.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El amor lo perdona todo.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
A misa, no se va con prisa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Baila más que un trompo.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Hacer el agosto.
A la vejez, dinero y mujer.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El enamorado es el camarada del alma.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Para prosperar, madrugar.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.