La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Señal fija de agua, verla caer.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Esto no termina hasta que se acaba.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
El catalán de piedras hace pan.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
El que se apura llega tarde.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Al freír será el reír.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
No puedes tapar el cielo con la mano.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
El que anda en silencio, cazar espera.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
El buscador es descubridor.
El que quiera honra, que la gane.
Hay que tomar el toro por las astas.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
La abundancia mata la gana.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Dar con la puerta en la cara.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Gota a gota, la mar se agota.
Haciendo se aprende a hacer.
La avaricia rompe el saco.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Para aprender, lo principal es querer.
Lo que sea que suene.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.