¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
A Dios, lo mejor.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Alegría, belleza cría.
Poco y entre zarzas.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Yo que callo, piedras apaño.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Yegua cansada, prado halla.
Dar en el clavo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Campo florido, campo perdido.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Gota a gota se forma el río.