Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
A buen hambre, no hay pan duro.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Suerte, y al toro.
Carga que place, bien se trae.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El amor es de hermano y no de señor.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Quien roba una vez, roba diez.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Juntos en las duras y en las maduras.
Noche toledana. (Irse de farra).
Habla directamente al corazón.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Sacar los trapos al sol.
Al roble no le dobles.
Mujer enferma, mujer eterna.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
No sufras por calenturas ajenas.
Enero mes torrendero.
El buen traje encubre el mal linaje.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Bicho malo nunca muere.
El de las piedras hace pan.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Que lo mate Dios que lo crió.