Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Ido el conejo me das consejo.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Al que no le saben, le inventan.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Puerco que no grita cuchillo con el.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Mal reposa la vida dudosa.
Cabeza grande, talento chico.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Quien guarda valores, padece temores.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
No hay mal que por bien no venga.
De los escarmentados nacen los avisados.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Se queja más que la llorona.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Llenar el tarro.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
En el camino se enderezan las cargas.
Buen abogado, mal cristiano.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
¿Usted qué come que adivina?
Demasiado pedo para la mula.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Perro que ladra, guarda la casa.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Joven intrépido no deja memoria.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.