El dolor es antiguo
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
La verguenza es último que se piedre.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
A barriga llena, corazón contento.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
La primera señora, la segunda escoba.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Riñen las comadres y dícense las verdades.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
A todo marrano le llega su diciembre.
A gran prisa, gran vagar.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Como pecas, pagas.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
El que es buen juez por su casa empieza.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Puro de Cobán, solo comen y se van
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Bien casada, o bien quedada.
Esquílalas pero no las desuelles
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Las arrugas son la tumba del amor
Burro cargado, busca camino.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.