Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Fía mucho, más no a muchos.
No lo hurta, lo hereda.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Honor a quien honor merece.
La vida es un deber a cumplir
La mujer en casa y con la pata quebrada.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Hacer enseña a hacer.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El pobre de su pobreza no sale.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
La casa caída, el corral agrandado.
El que a burros favorece, coces merece.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A buen adquiridor, buen expendedor.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Las palabras se las lleva el viento.
¿Queres dormir al sueño?
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Una buena dote es un lecho de espinos
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Dios no desampara a sus hijos.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.