Cuenta y razón conserva amistad.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Amigo de todos, loco con todos
Por el pico, muere el grande y el chico.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
¿Quién con una luz se pierde?
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Nadie nace maestro.
Come, que de lo yuyo comes.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Mal viene el Don con la carga de paja.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Ignora al ignorante.
Ande o no ande, la burra grande.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A un fresco, un cuesco.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Domingo sucio, semana puerca.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.