Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Hija que casas, casa que abrasa.
Quien no llora, no mama!
A año tuerto, labrar un huerto.
Lo que haces, encuentras.
Más doblado que carpa de camión.
Boda mojada, novia afortunada.
La crianza aleja la labranza.
No todo el que trae levita es persona principal
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Ponerse la tapa en la cabeza
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Esperanza que consuela, que no muera.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Indio con puro, ladrón seguro.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Buey que muge, todos le temen.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
El llanto sobre el difunto.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
En casa del herrero, martillo de palo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Amor de amos, agua en cestos.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El que afloja tiene de indio.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Le quedo como anillo al dedo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.