Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Dar el consejo y el vencejo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Siempre habla quien menos puede.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
La vecindad es fuente de amistad.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Abril, lluvias mil.
La mujer casta esta siempre acompañada.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Poco a poco se anda lejos.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Después de un gustazo, un trancazo.
Al loco y al aire, darles calle.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Año hortelano, más paja que grano.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Juncos aunados, por nadie quebrados.