El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Amor de lejos, amor de pendejos.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
El que ríe el último, ríe mejor.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Retírate, agua, y veré quien labra.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Bocado comido no guarda amigo.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Al rico, los amigos le son enemigos.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Amistad que murió, nunca renació.
Quien más tiene, menos suelta.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Un perro sabe donde se tira comida.
Peor es la moza de casar que de criar.
Llena o vacía, casa que sea mía.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Otro gallo le cantara.
La mula y la mujer son malos de conocer.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Te quiero Andrés, por el interés.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Por el hilo se saca el ovillo.
Andar con pies de plomo.
No hay rey traidor y papa excomulgado.