Para todo perdido, algo agarrado.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Sobre advertencia no hay engaño.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Al mal dar, tabaquear.
Alcanza, quien no cansa.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cual el tiempo, tal el tiento.
La necesidad agudiza el ingenio.
Aquel que guarda siempre tiene.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El aburrimiento es una desgracia
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Además de cornudos, apaleados.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Buena vida, arrugas tiene.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Matar dos pájaros de un tiro.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Casa ordenada, casa salvada.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Dar al olvido.
Buena burra hemos comprado.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Hacer ruido, para sacar partido.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Te quiero Andrés, por el interés.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.