Agosto y vendimias no son todos los días.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Alabanza propia es vituperio.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Buena barba, de todos es honrada.
A año tuerto, labrar un huerto.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
Remo corto, barca pequeña.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Amor de amos, agua en cestos.
Del precipitar nace el arrepentir.
A gran chatera, gran pechera.
Dinero guardado, barco amarrado.
La oprtunidad la pintan calva.
Grano a grano, se llena el granero.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Asno de dos, válgale Dios.
Como buscar una aguja en un pajar.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Ave que vuela, a la cazuela.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Refran viejo, nunca miente.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien ama, teme.
Sobre advertencia no hay engaño.