Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
La pisada del amo, el mejor abono.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Al ingrato con la punta del zapato.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Año de endrinas, año de espinas.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Mujer ventana, poco costura.
A buen salvo está el que repica.
Siempre hay un roto para un descosido.
Ambicioso subido, pronto caído.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Hacerle a uno la pascua.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
El que venga atrás que arree.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Yo que callo, piedras apaño.
Hebra larga, costurera corta.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Júntate, que junto estabas.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Nunca te apures para que dures.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Sol puesto, obrero suelto.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
La gota que derramó el vaso de agua.
Hoy arreboles, mañana soles.
A fullero, fullero y medio.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
En arca abierta, el justo peca.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Para el pan ralo, no hay año malo.
El papel puede con todo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Al hombre de rejo, vino recio.
Una deuda, veinte engendra.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.