En enero castañero y en Febrero, correndero.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
La sugestión obra.
Siempre que llueve, escampa.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Escoba nueva, barre bien.
Mudarse por mejorarse.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Los frailes en jubón, hombres son.
Mira antes de saltar.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Reniego de plática que acaban en daca.
Pan duro, pero seguro.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Arandino, borracho fino.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
A buena mujer, poco freno basta.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A liebre ida, palos al cubil.
La ocasión asirla por el guedejón.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
El ingenio obvia dificultades,.
De boca para fuera.
El abad canta donde yanta.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Año de heladas, año de parvas.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Una abeja no hace colmena.
Ir de capa caída.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Entre más apuro menos prisa.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.