Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
A tres azadonadas, sacar agua.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Bailar la trabajosa.
Buen amigo es el dinero.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Jugar a dos barajas.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Haz favores y harás traidores.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Quien siempre adula se quema las mangas
Boca abierta, dientes de oro.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Obras vea yo; palabras, no.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Contra un padre no hay razón.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Aguas de Abril, vengan mil.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos