Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Tienes la razón, pero vas preso.
De ninguno seas muy compañero.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Dar la callada por respuesta.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Al pan pan y al vino vino.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Al roble no le dobles.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ligera de cascos.
Donde las dejan, las cobran.
Els lladres grans enforquen als petits.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Buena es la costumbre en el bien.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
La necesidad hace maestros.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien no arrisca, no aprisca.
Lo malo nunca es barato.
Quien lee y escribe no pide pan.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
El que guarda siempre encuentra.
Magra olla y gordo testamento.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.