En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Quien tuvo, retuvo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
A consejo ido, consejo venido.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Mal acaba quien mal anda.
Por puerta abierta ladrones entran.
Quien la haga que la pague.
Haz el mal y guárdate.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Nadie se meta donde no le llaman.
A consejo malo, campana de palo.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Cómplice y asesino van por igual camino.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
El que avisa no es traidor.
O Corte o cortijo.
Hacer una cosa en un avemaría.
A grandes cautelas, otras mayores.
El que mucho abarca, poco acaba.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Quien busca, halla.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
El sol sale para justos y pecadores.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.