El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
A calza corta, agujeta larga.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
A quien espera, su bien llega.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Al potro que le alabe otro.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Ir por los extremos no es de discretos.
Donde hay pelito, no hay delito
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Burgáles, mala res.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Quien hizo una...hace dos
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Los frailes en jubón, hombres son.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Negocios largos, nunca bien acabados.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Para conservar amistad, pared en medio.
El que persevera triunfa.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
A buenos ocios, malos negocios.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El burro hablando de olotes.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.