Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La justicia no corre, pero atrapa.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La justicia tiene un largo brazo.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
El que jura miente.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
Admisión de delito, relevo de prueba.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Justicia y no por mi casa.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Barbero, o loco o parlero.
Quien se excusa se acusa.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El que hace la ley, hace la trampa.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Abad y ballestero, mal para los moros.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Ante la duda, abstente.
El que presta, a pedir se atiene.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Acaso nuevo, consejero nuevo.